La cefalea cervicogénica:

En este articulo pretendemos hacer un repaso de la cefalea cervicogénica, desde sus características clínicas, su patogenia, el diagnóstico, las implicaciones neuroanatómicas, la valoración manual, las implicaciones articulares, de sistema nervioso y muscular. Así como las posibilidades que la fisioterapia ofrece para su tratamiento.

La cefalea cervicogénica ha recibido a lo largo del tiempo, diversas denominaciones como: Síndrome simpático cervical posterior, migraña cervical, neuralgia occipital, síndrome mialgia neuralgia occipital. Actualmente las denominaciones recientes son:

• Cefalea cervical.

• Cefalea cervicogénica.

El término cefalea cervicogénica, fue introducido por Sjaastad en 1990 para describir una cefalea que con síntomas indicativos de afectación cervical, dando lugar a la siguiente definición: "Es una vía fina o un patrón de reacción frente a los estímulos nocioceptivos generados en una o varias estructuras del cuello, inervadas por nervios cervicales, incluyendo discos intervertebrales, articulaciones interapofisiarias, nervios, inserciones musculares y otras estructuras anatómicas de la región cervical".

Características de las cefaleas:

Las características clínicas de la cefalea son una mayor incidencia en mujeres, con una presentación por lo general de forma unilateral, la mayor afectación se encuentra en la zona occipital, pero la zona frontal también suele estar afectada. El dolor se describe de intensidad moderada-severa y tiene carácter profundo y pesado. Los signos vegetativos de otros tipos de cefaleas o migrañas suelen no presentarse, y los signos y síntomas de este tipo de cefalea suelen ser constantes. El dolor puede irradiarse hacia el cuello, sin coincidir con un patrón radicular, es decir, que no se presenta el dolor cervical con características de distribución de nervio.

La cefalea puede provocarse por una hiperextensión mantenida, por una postura determinada y también puede provocarse con la palpación y presión sobre el área nucal u occipital del lado sintomático. En la valoración clínica del paciente, por lo general, se presenta limitación del rango de movimiento de la columna cervical.

La patogenia de la cefalea es una interacción entre aferencias sensoriales trigeminales y cervicales a nivel del núcleo trigeminoespinal, explica la referencia del dolor a la región anterior de la cabeza (Piovesan et al, 2001), aunque el dolor máximo se presenta en la región occipital también puede haber una afectación oculofrontotemporal pudiendo llegar a ser el dolor de mayor intensidad que el de la zona occipital. (Sjaastad et al, 1990).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la clínica del paciente y en la exploración física pudiéndose incluso confirmar el diagnóstico mediante bloqueo anestésico. Según Sjaastad en 1998 los requerimientos diagnósticos mínimos para una cefalea cervicogénica cierta son precipitación de los ataques por determinados movimientos cervicales, bloqueo anestésico positivo y unilateralidad de los síntomas, sin cambios de lado. Se puede diagnosticar una cefalea cervicogénica probable cuando la movilidad cervical es limitada
existe dolor en hombro y/o extremidad superior ipsilateral y el bloqueo anestésico positivo.

 

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implicaciones neuroanatomicas de las cefaleas cervicogenicas

Entre las implicaciones neuroanatómicas de las cefaleas cervicogénicas, encontramos el núcleo trigeminocervical: Las fibras aferentes del nervio trigémino entran en la protuberancia y descienden con el haz espinal hasta nivel de C1 a C3 (Boduck, 1994). La porción caudal del nervio trigémino y el asta dorsal de los tres nervios cervicales superiores forman un núcleo en común. Las fibras aferentes primarias de los nervios cervicales y del nervio trigémino convergen el misma neurona espinotalámica y la división oftálmica del nervio trigémino desciende hacia la porción caudal, esto podría explicar la sintomatología oculofrontotemporal.

Un aspecto patognomónico de la cefalea cervicogénica es la disfunción de los tres primeros segmentos cervicales superiores, la evidencia sugiere que la examinación manual de los segmentos articulares cervicales es el mejor método de valoración clínica para determinar las disfunción articular y a su vez que sirva como diagnostico diferencial de las cefalea cervicogénica.

Existen tres elementos fundamentales en la valoración manual articular:

A. La percepción del movimiento.

B. Percibir el comportamiento de los tejidos cuando se someten a un estrés manual.

C. Interpretación de la provocación del dolor.

Se ha demostrado que infiltraciones de métodos de contraste en las articulaciones occipitoatloidea, atlantoaxials y interapofisiarias son capaces de producir patrones de dolor específicos hacia la zona cervical (Aprill et al, 1990 y Dwyer et al, 1990). Watson y Trott (1993) comprobaron que la aplicación de movimientos accesorios articulares eran capaces de reproducir los síntomas de pacientes que presentaban cefalea.

Diversas investigaciones ha demostrado que la función de los músculos flexores cervicales profundos se encuentran disminuidos en pacientes que presentan cefalea cervicogénica (Watson y Trott, 1993 y Petersen 2003), parte fundamental en el correcto tratamiento de las mismas.

A nivel del Sistema Nervioso esta documentado que la compresión de la raíces nerviosas de C2 y C3 provocan cefalea (Jansen et al, 1989). A la duramadre de la medula cervical superior y de la fosa craneal posterior le llega el suministro de los tres ramas ventrales de los tres primeros nervios cervicales (Bogduk, 1994). Hu et al. (1993) demostró́ en estudio con animales que la aplicación de una fibra irritante sobre la meninges craneales y cervicales producía un aumento de la actividad electromiográfica en el trapecio superior y en la musculatura masticatoria y por último existe una conexión fascial entre la duramadre cervical y los extensores subocipitales profundos (Hack et al, 1995).

Tratamiento de la cefalea cervicogénica:

Para finalizar, las opciones de tratamiento que planteamos son la fisioterapia y el ejercicio controlado y posteriormente de forma ambulatoria, para realizar en casa. Diversos estudios han demostrado la eficacia de ambos:

Estudio multicéntrico, aleatorio clínico controlado que tenia como objetivo determinar la efectividad de un protocolo de terapia manipulativa articular combinada con una prescripción de ejercicio en pacientes con cefalea cervicogénica, con una muestra de 200 pacientes se obtuvieron los siguientes resultados:

Los tratamientos combinados no eran considerablemente superiores a la opción de un solo tratamiento, pero un 10 % más de pacientes mejora más con la combinación. En los 12 meses de valoración la terapia manipulativa como el ejercicio específico había reducido la frecuencia de dolor de cabeza, la intensidad, y el dolor de cuello y los efectos fueron mantenidos (P <0.05).

Conclusión

La terapia manipulativa y el ejercicio pueden reducir los síntomas de dolor de cabeza cervicogénico y se observó que los efectos son mantenidos

Jull G, Trott P, Potter H, Zito G, Niere K, Shirley D, Emberson J, Marschner I, Richardson C. A randomized controlled trial of exercise and manipulative therapy for cervicogenic headache. Spine. 2002;27(17):1835-43