¿Qué es la disfunción CraneoMandibular? ¿Qué es la fisioterapia de la ATM? ¿qué hace el fisioterapeuta cuando nos duele la cara, cabeza o cuello?

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Este tipo de preguntas surgen habitualmente en la consulta y tienen una “rápida” respuesta, aunque a veces no fácil de entender para el paciente. La disfunción CraneoMandibular o CérvicoCraneoMandibular, como se le empieza a llamar ahora, se puede decir que no es NADA, pero lo es todo.

Se denomina CérvicoCraneoMandibular al conjunto de síntomas que tiene el paciente que nos hace pensar que sufre alguna alteración en la cabeza, cuello y cara y que provocan dolor, malestar o imposibilidad para realizar actividades normales.

¿Por qué decimos que no es nada? Pues muy sencillo. Esto entre profesionales nos da una ligera información de donde está el problema del paciente, pero no nos indica qué le pasa exactamente, ni donde está su problema concreto, ni siquiera qué le duele de forma expresa. Por lo tanto, no es NADA. Quiero hacer especial hincapié en esto porque la gente piensa que ese diagnóstico indica algo, es decir que tienen algo concreto que tú les puedes explicar, pero hasta que no vemos al paciente, le exploramos y realizamos la anamnesis no se puede saber más.

Una vez explorado, se determina que el paciente tiene un dolor muscular de origen miofascial, una cefalea cervicogénica, un bloqueo articular, etc.  Esto ya si indica qué tiene el paciente, de manera que ese término, disfunción craneomandibular, manejado entre profesionales especializados en la materia puede ser suficiente para que el otro llegue a sus propias conclusiones mediante la exploración, pero para el paciente, únicamente supone un término inadecuado para su dolencia, que lejos de tranquilizar y explicar qué le pasa, le pone todavía más en tensión.

La fisioterapia no son MASAJES, ¡NO! La fisioterapia es un conjunto de técnicas que bien llevadas a cabo por una persona cualificada puede ayudar al paciente a recuperar el bienestar que han perdido, y esas técnicas van desde el masaje hasta el tratamiento de puntos gatillo, la movilización articular para eliminar un bloqueo en la ATM (articulación temporomandibular), la utilización de electricidad para resolver determinados situaciones o incluso la inserción de una aguja con determinados fines específicos.

La fisioterapia no cura, el paciente se cura, pero la medicina tampoco cura, utiliza determinados medios para que el cuerpo encuentre de nuevo el equilibrio y con ello el bienestar perdido durante la enfermedad o patología.

Probablemente, con el permiso de mis compañeros, todos aquellos que se dedican a la disfunción craneomandibular, la fisioterapia es la técnica que más puede ayudar a este tipo de pacientes, puesto que la mayoría sufren eso que nosotros, los profesionales de la salud, llamamos dolor somático profundo: dolor miofascial, o disfunción musculoesquelética... si bien es cierto que otros necesitan de la ayuda conjunta de diferentes profesionales; odontólogos, psicólogos, cirujanos maxilofaciales, etc.