Por Javier Asensio Ruiz. Research en FormacionOrofacial.es.

undefined

La otalgia o dolor de oído, se considera primaria o secundaria en función de su origen. Cuando la el dolor es provocado por las estructuras propias del oído, se considera que la otalgia es de origen primario.

Cuando no existe daño en las estructuras del oído, y el examen de dichas estructuras es normal, se considera que la otalgia es de origen secundario. Es decir que el dolor no está provocado directamente por el oído, si no por otras estructuras (1).

Estas estructuras que refieren dolor al oído pueden ser: el cuello, la articulación temporomandibular, los dientes, faringe y los nervios craneales. Aunque, dependiendo del artículo den más importancia a unas estructuras que a otras, parece que la gran mayoría de otalgia secundaria está provocada por los dientes, el cuello y la disfunción de la articulación temporomandibular (1).

La articulación temporomandibular y su disfunción está altamente correlacionada con los dolores de cabeza, llegando a ser el 70% de personas las que presentan dolores de cabeza y trastorno temporomandibular (2). Además esta disfunción articular está muy relacionada con dolor de cuello (3).

Por tanto, parece lógico que la articulación temporomandibular tiene una gran importancia en los trastornos dolorosos de la región craneal. Así es que en una revisión realizada por la “Cochrane” (4), describen detalladamente como la acción de los músculos de la masticación se activan en conjunto con los músculos relacionados con la cadena de huesecillos del oído medio, la membrana timpánica y el velo del paladar.

Todos estos músculos están inervados, tanto los masticatorios como los relacionados con el oído medio, están inervados por el quinto para craneal nervio Trigémino, el cual es responsable de la inervación de gran parte de la cara. De este nervio hablaremos detenidamente en otro artículo.

¿Qué importancia tienen los músculos mandibulares en la otalgia?

El músculo tensor del tímpano y el estapedial, regulan la presión del oído medio consiguiendo una mayor precisión en la recepción de los sonidos de alta y baja frecuencia(4). La contracción del músculo estapedial se produce con sonidos fuertes e inmediatamente antes de hablar, mejorando la discriminación auditiva, vocalización externa y reduciendo el efecto enmascarador del sonido autógeno(4).

undefined

El músculo tensor del tímpano, a pesar de lo que comúnmente se cree, no es un músculo inoperante, ya que responde electromiográficamente a sonidos fuertes y estímulos externos activados por la vocalización, la masticación, la deglución y el movimiento de los músculos faciales. Si los músculos tensor del velo palatino y tensor del tímpano comparten movimientos en común (velo-faríngeos y faciales), y el tensor del tímpano junto con el músculo estapedial son activados neurologicamente en reflejos de protección auditiva al trauma acústico y discriminación auditiva (vía centrifuga muscular), no es aventurado afirmar que los movimientos faciales y velo-faríngeos compartidos por los dos tensores, tengan una ingerencia importante en los síntomas óticos episódicos debido a su inserción en el maléolo de la cadena oscicular (martillo yunque y estribo)(4).

undefined

También el músculo tensor del tímpano en su acción conjunta con el tensor del velo palatino, contribuye a la ventilación del oído medio. También cuando actúan de forma sinérgica, pueden aumentar de manera temporal la presión intratimpánica.

¿Qué puede provocar la disfunción de estos músculos relacionados con el oído?

Así pues, parece que, durante los trastornos temporomandibulares, la acción de estos músculos relacionados con el oído medio, está alterada provocando un espasmo muscular y dando origen a problemas óticos: tinnitus, hipo- o hiperacusia, vértigos, mareos, otalgia, sensación de oído tapado o incluso otitis del oído medio(4).

Parece entonces que los trastornos temporomandibulares y de la columna cervical, provocan cambios en el sistema auriculo-vestibular. Por tanto, nos encontramos ante una otalgia provocada por trastornos en la columna cervical y la articulación temporomandibular, es decir una otalgia secundaria, cuyo éxito de tratamiento estará ligado a un correcto tratamiento de las estructuras causantes. Por esto, podemos concluir que el tratamiento de la otalgia secundaria requiere una intervención multidisciplinar (5).

¿Qué podemos hacer si padecemos de otalgia?

En primer lugar, deberemos acudir al médico especialista para descartar cualquier problema en el oído. Una vez que hayamos descartado que la otalgia sea de origen primario, deberemos acudir al especialista más adecuado.

undefined

En tal situación, si se trata tanto de un trastorno temporomandibular como cervical, la fisioterapia tiene mucho que aportar. En muchas ocasiones, se desconoce que el fisioterapeuta pueda actuar en estos casos por la falta de conocimiento sobre el origen de este padecimiento. Sin embargo, parece lógico pensar que, si el origen del problema es cervical o temporomandibular, la valoración y tratamiento de fisioterapia puede ser la “piedra angular” en el tratamiento de esta patología.


1. Taziki MH, Behnampour N. A Study of the Etiology of Referred Otalgia. 2012;24(4):171–6.

2. Paolo C Di, Urso AD, Papi P, Sabato F Di, Rosella D, Pompa G, et al. Temporomandibular Disorders and Headache : A Retrospective Analysis of 1198 Patients. 2017;2017.

3. Kuttila S, Kuttila M, Practice P, Bell Y Le, Alanen P. Characteristics of Subjects with Secondary Otalgia. 2004;18(3):226–35.

4. Ramírez LM, Ballesteros LE, Sandoval P. Relación con músculos. 2007;1582–90. 5. Related AS, Structural TO. Short communication AURICULO-VESTIBULAR SYMPTOMS RELATED TO STRUCTURAL. 2011;251–6.