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Dolor Cráneo-Cervico-Facial

Dolor Cara-Boca-Cuello

Dolor Cráneo-Cervico-Facial quiere decir dolor de cabeza (cefaleas), dolor de cara-boca (Dolor orofacial -DCM) y cuello (cervicalgia asociada al dolor craneal) y no es una enfermedad sino un sí­ntoma común a muchas enfermedades, de ahí­ su alta frecuencia y prevalencia.

cefalea cervicogénica
Dolor de cabeza, cefalea y migraña

Se podría definir en sentido estricto como un dolor localizado en el cráneo, en una zona que abarca desde el mentón a la región occipital pero en sentido más amplio se incluyen también el dolor localizado en las estructuras faciales y región cervical, que muchas veces acompañan a la cefalea bien como punto de inicio o irradiación de la misma, es por ello que se denomina dolor Cráneo-Cervico-Facial.

Frecuencia de aparición del dolor:

Con frecuencia, los pacientes con Disfunción CraneoMandibular presentan limitación en los movimientos mandibulares y movimientos asimétricos, acompañados de ruidos de la ATM. Asociados a estos trastornos, también se han descrito sí­ntomas en el área del oído, ojos y/o garganta, y dolores de cabeza que afectan a algunas o todas las regiones craneales: frontal, temporal, parietal, occipital y cervical.

Por qué se produce:

Hay una relación positiva entre el dolor Cráneo-Cervico-Facial, la Disfunción Cráneo-Cervico-Mandibular de origen músculo esquelético y la prevalencia de cefaleas. Algunos autores encuentran relación entre la masticación y dolor de ATM, y disminución de la capacidad de apertura, pero no encontró asociación significativa para los ruidos y dolor/tensión muscular. El sobreuso de la musculatura masticatoria produce dolor y está asociado con cambios en el suministro de sangre, sugiriendo que la isquemia puede producirse durante la contracción por encima del umbral.

Los signos de Disfunción CraneoMandibular se detectan aproximadamente en un 60-70% de la población general, y sin embargo solo 1 de cada 4 personas con signos son realmente conscientes de tener algún sí­ntoma. Entre un 2% y un 4% se tratan.

dolor cronico
dolor persistente, cefalea crónica y migraña crónica

El dolor persistente produce efectos excitatorios a nivel del sistema nervioso central (SNC) por lo tanto es muy importante reconocer tempranamente los sí­ntomas de dolor muscular, ya que pueden provocar cambios neuroplásticos en la corteza y como consecuencia cronicidad. Esto da lugar a lo que conocemos como sensibilización central. Los estí­mulos nociceptivos iniciales son modulados por diferentes mecanismos descendentes.

Un desequilibrio entre la cantidad de estímulo y la eficacia del mecanismo de modulación es percibido por el paciente como dolor. La alta magnitud y repetición de impulsos nociceptivos, causan cambios neuronales periféricos y centrales dando lugar a un mantenimiento y exacerbación de la sensación de dolor. En base a esto, se piensa que el dolor orofacial crónico no solo se produce debido a cambios periféricos sino también a cambios en el SNC.

En que edades y sexos aparecen con mas frecuencia:

Respecto a como afecta a la población el dolor Cráneo-Cervico-Facial, la edad más frecuente de aparición de los síntomas de dolor músculo esquelético es entre la segunda década de vida y la cuarta. Según Manfredini existen dos picos de edad en los que se produce una mayor incidencia de dolor orofacial (30-35 años y 50-55 años) con una relación en cuanto al sexo de 5:1, siendo más frecuente entre las mujeres, y aumentando la prevalencia de éstas en edad reproductiva.

Otros autores mantienen una relación de 4 a 1, pero siempre predominando el sexo femenino. No hay una explicación clara de por qué ocurre más en mujeres, pero se puede pensar que se debe a los efectos de las hormonas femeninas, las diferencias biológicas y psicológicas, las caracterí­sticas conductuales y los factores genéticos.

Muchos otros autores, sospechan que los sí­ntomas afectan por igual a los dos sexos, solo que son las mujeres las que buscan tratamiento.En la población de edad avanzada, hay una alta incidencia en cuanto a signos de osteoartrosis, alrededor de un 70%, sin embargo, hay pocos signos clínicos de DCM.

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