El dolor cervical, tiene una alta prevalencia en la sociedad. Los datos epidemiológicos sugieren que existe una prevalencia de un 10-20% en la población mundial.

columna cervical

Además, parece que el 85% de las personas que han sufrido dolor de cuello, suelen presentar nuevos episodios de dolor, incluso un año después de haber sufrido el primer episodio de dolor. 

¿Por qué se prevé que un 85% de la población que ha sufrido dolor de cuello va a volver a desarrollarlo?

Los mecanismos que se desarrollan en el cuerpo hasta que nosotros sentimos dolor son complejos. Sin embargo, se sabe que el dolor de cuello provoca cambios en la musculatura cervical. De esta manera, los músculos que se encargan de estabilizar la columna se inhiben, es decir, se atrofian. Por tanto, la sensación de inestabilidad, mareo o vértigo es muy normal en las personas que sufren o han sufrido dolor de cuello y/o traumatismos en la columna cervical por estos cambios que suceden en la musculatura cervical.

¿Qué cambios son estos?

En términos generales, según se va perpetuando el dolor en la región cervical, los músculos encargados de estabilizar las vértebras cervicales se van atrofiando y disminuyen su tono muscular.
Sin embargo, la musculatura superficial, es decir, la que está más cerca de la piel, tratando de suplir la acción estabilizadora de la musculatura inhibida, aumenta su tono muscular, provocando una disminución del rango de movimiento. Por tanto, cuando se eleva el tono en esta musculatura superficial, es probable sentir limitación del movimiento.

¿Qué consecuencias tienen estos cambios a nivel muscular?

musculatura cervical profunda

Como ya se comentaba anteriormente, la pérdida de la estabilidad dinámica, dada por la musculatura estabilizadora profunda, predispone al riesgo de sufrir pequeños traumatismos en la columna cervical y, por tanto, aumenta la susceptibilidad de volver a sufrir una lesión. Por eso, se hace esa estimación de que un 85% de personas que sufren un trastorno cervical, y no reciben un tratamiento adecuado, en un año vuelven a tener un episodio de dolor de cuello.

De hecho, en muchas ocasiones el dolor tras la lesión se resuelve de manera espontánea, sin recibir tratamiento. Sin embargo, la descoordinación en la musculatura no se recupera de manera espontánea, de hecho, hay que trabajar de manera específica para poder recuperar esa coordinación.
Esta pérdida de la coordinación muscular en la columna cervical se asocia con cefaleas de origen cervical o cefaleas cervicogénicas, cefaleas tensionales, disfunción temporomandibular, dolor crónico de cuello, dolor secundario de oído u otalgia secundaria, etc.

Parece, por tanto, importante reestablecer el equilibrio en la musculatura cervical.

¿Cómo podemos reestablecer este equilibrio en la musculatura cervical?

ejercicio terapéutico cervical

La manera de reestablecer este equilibrio es con el ejercicio terapéutico, supervisado y dirigido de manera específica por un fisioterapeuta especializado.

El ejercicio terapéutico ha demostrado ser muy efectivo para la recuperación de la función cervical y para la reducción del dolor.
No obstante, este ejercicio terapéutico, debe ser supervisado y dirigido por un fisioterapeuta, y por tanto se debe acudir a un fisioterapeuta en el caso de sufrir un trastorno cervical. No solamente para tratar el problema con el que se acude a consulta, sino para prevenir futuros dolores de cuello, cefaleas, etc.

Conclusiones:

  1. El trastorno de la columna cervical tiene asociadas diferentes sintomatologías y disfunciones secundarias como es el dolor de cuello, dolor de cabeza, cefalea de origen cervical, disfunción temporomandibular, mareos o vértigos.
  2. La fisioterapia ha mostrado ser muy efectiva para tratar trastornos cervicales y prevenir futuras recaídas.
  3. El fin del dolor no significa la curación, se debe trabajar sobre la coordinación muscular para reestablecer el equilibrio y la estabilidad cervical.

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